Después de más de tres décadas, Bethia ya no tiene su domicilio legal en Los Ángeles, en la región del Biobío.
Hace tres meses, una junta de accionistas del holding de la familia Heller Solari acordó trasladarlo a la comuna de Santiago, según el extracto publicado en el Diario Oficial. La sociedad estaba inscrita en el Registro de Comercio de esa ciudad desde 1994.
La ciudad tiene un peso simbólico para el grupo, porque ahí comenzó todo. Según la propia página web de Bethia, su historia partió en 1987, cuando Liliana Solari compró un fundo en Los Ángeles y desarrolló el Haras Don Alberto. Al año siguiente comenzó la producción lechera que dio vida a Agrícola Ancali, y en 1994 se constituyó Bethia para reunir los negocios de Liliana Solari y sus hijos.
El traslado, eso sí, es solo del domicilio legal. Las oficinas del holding funcionaron durante años en el piso 50 de la torre Titanium, en Las Condes, y en octubre de 2025, en medio de los cambios internos, se mudaron al edificio de Megamedia en avenida Vicuña Mackenna.
El cambio se ubica dentro de una serie de movimientos con los que Liliana Solari y sus hijos, Carlos y Andrea Heller Solari, han ido separando el patrimonio familiar.
Según los documentos oficiales, el primer paso fue en 2022, cuando Bethia absorbió a Betfam, otra sociedad del grupo, y quedó como la única matriz. “Tener dos holdings separados si bien tuvo su razón de ser en el pasado, ya no resulta eficiente”, dijo entonces Carlos Heller.
En 2024 vino la división. De Bethia nació Bethia Transportes, una sociedad dedicada a invertir en transporte. Las escrituras muestran que a ella pasó Sociedad de Inversiones Bethia, que es dueña de la mayor parte de Sotraser, la empresa de camiones del grupo.
El cambio más profundo llegó en octubre de 2025. Bethia redujo su capital en más de un tercio, y dos de sus accionistas, Inversiones Cousins e Inversiones Cousins Dos, entregaron todas sus acciones.
El reparto
Con esa operación, la propiedad de Bethia quedó en tres partes casi iguales. DF informó que una corresponde a Liliana Solari, otra a Carlos y otra a Andrea Heller. Una de las sociedades que salió, Cousins Dos, quedó desde marzo bajo la administración de Andrea Heller y de dos de sus hijos, Paola Barrera Heller y Felipe Rossi Heller.
Según comentan fuentes cercanas a la familia, la separación se selló en agosto. Carlos Heller conserva el control de Mega, Sotraser y Agrícola Ancali; Andrea Heller se queda con la mayor parte de las acciones de Falabella y con activos inmobiliarios; y Liliana Solari, con el negocio aeronáutico y dos tercios de la Isapre Colmena.
Bethia seguirá existiendo, aunque con un rol más acotado Su principal activo sería la participación en Falabella.