Una barbería de barrio cobra al contado, no emite facturas a 60 días y muchas veces lleva sus cuentas en un cuaderno. Para un banco, eso la convierte en un cliente riesgoso. Y es ahí donde AgendaPro identificó una oportunidad.
La startup chilena fundada hace 12 años y que desarrolló un software de agenda para negocios de belleza, salud y bienestar, está entrando al negocio fintech, con una vertical de créditos para pequeñas y medianas empresas (PYME) no bancarizadas. El producto, llamado AgendaPro Propay, está en marcha blanca desde este año, con préstamos financiados con recursos propios, y su lanzamiento formal está previsto para 2027.
“Este tipo de negocio tiene muy poco acceso a capital. Queda fuera incluso del factoring, porque no hay facturas”, explicó el CEO y cofundador, Julio Guzmán.
La apuesta se sostiene en la información que la compañía maneja, ya que AgendaPro ve todas las reservas que pasan por su red de comercios, por lo que puede evaluar si un negocio nuevo tiene demanda real.
“Si abre una barbería y llegan clientes que conocemos de otros negocios de la red, sabemos que son clientes reales y que el riesgo no es tan alto”, dijo Guzmán.
Los créditos oscilan entre $ 1,5 millones y $ 4 millones, con hasta 24 cuotas. La principal novedad es que pueden pagarse como un porcentaje de las ventas: si el comercio no vende, la empresa no recauda. “Si el negocio gana, nosotros ganamos”, comentó.
Guzmán dijo que aplican una tasa de mercados a los créditos, pero espera que, una vez que aumente el volumen de las operaciones, puedan reducirla. Durante la marcha blanca no han tenido impagos.
Para crecer, buscan un socio que compre los créditos que AgendaPro evalúa y origina. El esquema contempla que la startup cofinancie una parte y se quede con el 30% de la rentabilidad y el financista se lleva el 70%.
Guzmán explicó que por ahora AgendaPro solo actúa como originador de préstamos, por lo tanto, no requeriría autorización del regulador, algo que cambiaría si lleva los créditos a su balance.
El camino hacia la banca
La idea surgió en 2021, cuando la empresa pasó por Y Combinator. Allí, sus mentores les dijeron que en EEUU este segmento ha incorporado los servicios financieros y que la entrada natural era la terminal de pago, ya que cerca del 80% de las transacciones en belleza son presenciales.
Por eso, la meta es que al menos el 60% de sus comercios use una terminal de AgendaPro, requisito para acceder al crédito. Luego sumarán las cuotas sin interés para tratamientos de alto costo y, hacia 2028, productos financieros como una cuenta vista con tarjeta para profesionales, mediante una alianza con un banco.
“Mi sueño es ser un banco. No sé si lo voy a lograr, porque se necesita mucha escala”, afirmó Guzmán.
AgendaPro, fundada por Guzmán, Matías Ulloa, Sebastián Hevia y Nicolás Rossi, proyecta cerrar 2026 con US$ 20 millones en ingresos recurrentes anuales (ARR), el doble que registraba en agosto de 2025, cuando anunció una ronda serie B de US$ 35 millones liderada por Riverwood. Suma US$ 43 millones de capital levantados y cerca de 25 mil comercios en 17 países.
Su meta para 2030 es llegar a 100 mil clientes y US$ 100 millones en ingresos.