Con un modelo de economía circular que transforma la corteza de eucalipto en paneles de aislación térmica y acústica, la empresa penquista Aislacor busca descarbonizar la industria de la construcción y dar nuevos usos a la biomasa forestal.
La planta automatizada, primera en su tipo a nivel mundial, opera desde hace poco más de un año, alcanzando ya una capacidad de producción de 100 mil metros cuadrados mensuales y una participación de mercado de 4%.
La empresa, ligada a Forestal Collicura del grupo Esquerré, levantó en Tomé, Región del Biobío, un proceso que se sustenta en la revalorización de los remanentes de la industria forestal y que hoy componen 92% de la estructura de sus paneles. Con ello apunta a “cambiar el paradigma de la aislación nacional y mundial, buscando una solución sustentable, circular y natural, con las mismas cualidades acústicas y térmicas y mejores que la competencia”, afirma su gerente general, Jacques Esquerré.
Ingreso al retail
Aislacor surgió de una investigación que se inició en 2008 para dar valor agregado a los residuos de corteza que se generaban de la operación maderera de Forestal Collicura. El proyecto implicó enviar el material a la Universidad de Wageningen, en Países Bajos, donde se probaron múltiples procesos, desde pirólisis hasta la creación de pellets y tableros, sin alcanzar la eficiencia comercial y técnica deseada. Pero en 2016 se produjo el giro definitivo. Tras aliarse con la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción y con apoyo de Corfo, lograron dar con el modelo del panel de deshidratación que distribuyen a constructoras y retail.
“Hoy día sacamos un producto que compite directamente en precio con la lana de vidrio; es decir, no tienes que pagar 40% o 50% más porque este producto sea sustentable. Prácticamente estás pagando el mismo precio", afirma Esquerré.
Cerca de 80% de su producción está destinada a grandes proyectos habitacionales y constructoras. De hecho sus paneles han sido instalados en más de 700 viviendas bajo los subsidios públicos DS-19 y DS-49. El 20% restante apunta al retail. Tras su ingreso a las tiendas Easy a nivel nacional, la empresa busca cerrar acuerdos de distribución con Sodimac y Walmart Marketplace.
Prueba y error
La escala industrial requirió importar tecnología de punta. “Como esta es la primera planta en el mundo, tuvimos que mandar a hacer todas las máquinas a Italia”, comenta Esquerré.
La maquinaria llegó a Chile en 2024 y el montaje finalizó en 2025, un proceso que resultó “sumamente complejo porque no teníamos un experto que nos pudiera ayudar, entonces era prueba y error. Tuvimos que instalar la planta desde cero, porque es una planta completamente tecnológica, automatizada y de última generación”, detalla el ejecutivo. Ponerla en marcha demandó una inversión inicial de US$ 4,5 millones destinada a maquinaria y montaje.
Hoy, las operaciones que se realizan íntegramente en el Biobío, se dividen en dos grandes polos productivos: el primero, en la comuna de Santa Juana, donde se procesa la materia prima bruta, y el segundo, donde se elaboran los paneles, en las históricas dependencias de la fábrica textil Bellavista Oveja Tomé.
Propiedades naturales
El panel de Aislacor no sólo destaca por su origen sustentable. La corteza de eucalipto posee propiedades naturales que protegen al árbol del fuego y los insectos, características que se traspasan al producto final. “Al tener bajos niveles de celulosa, el material no atrae a las termitas, y está comprobado que el aceite natural del eucalipto actúa como un repelente temporal contra los roedores”, explica el gerente general de Forestal Collicura, Michel Esquerré.
A nivel constructivo, ofrece alta aislación térmica, un gran desempeño acústico debido a su densidad de 20 kilos por metro cúbico y por la regulación hidrométrica, lo que evita la generación de humedad al interior de las viviendas.
Pero uno de sus mayores beneficios está en la seguridad laboral. Jacques Equerré comenta que, a diferencia de alternativas sintéticas, el panel de Aislacor no es abrasivo. “Al contacto con la piel no te produce nada. No tienes problemas de silicosis en tus trabajadores, por lo que no requieres usar Elementos de Protección Personal (EPP) de gran envergadura como mascarillas con filtro”.
Además, al ser un panel estable dimensionalmente que se puede fabricar a medida para proyectos específicos, reduce los tiempos de instalación en 30% y minimiza las mermas en obra.
Con un crecimiento en ventas de dos dígitos durante los primeros trimestres, Aislacor busca abrir nuevos mercados. “Estamos investigando otras áreas de uso que son industriales, no solamente lo que es aislación térmica de vivienda, que tienen alta factibilidad”, incluso en el extranjero, en países que disponen de la materia prima para la operación.