Para la mayoría de las industrias la guerra en Irán fue un golpe de costos. En el caso de las refinerías basadas en Estados Unidos, en cambio, fue un buen negocio: la escasez de combustibles disparó sus márgenes y sus acciones.
Desde el 27 de febrero -último cierre antes del conflicto- hasta este martes, Marathon Petroleum llegó a subir 117%, Valero Energy un 91% y Phillips 66 lo hizo en 78%, según datos de Bloomberg.
De hecho, las tres tocaron techo el 14 de octubre, el mismo día en que la Agencia Internacional de Energía (AIE) advirtió que la escasez de diésel podría prolongarse hasta bien entrado 2027.
Factores
El alza tuvo su origen en los cortes de suministro desde Medio Oriente y los ataques a instalaciones energéticas en Rusia, que redujeron la oferta mundial de combustibles, sobre todo de diésel. Sus precios subieron más que los del crudo y ampliaron el crack spread, es decir, la diferencia entre el precio del combustible y el del petróleo.
Para dimensionar el aumento, el analista de XTB, Felipe Oyarzún, explicó que el Brent pasó de US$ 63 a comienzos de enero a promediar US$ 114 en septiembre, un alza de 81%. Y en el mismo lapso, el margen del diésel en la costa del Golfo de EEUU saltó de US$ 27,68 por barril el 5 de enero a un promedio de US$ 104, cerca de 276% más.
117% Subió la acción de Marathon Petroleum entre febrero y este martes.
Las estadounidenses, además, jugaron con la ventaja de tener un acceso a petróleo local más barato que las referencias internacionales e infraestructura de transporte y exportación.
“Estas ventajas les permitieron competir en mejores condiciones, mientras que muchas refinerías de Europa y Asia enfrentaban mayores costos de abastecimiento y transporte”, afirmó Oyarzún.
La bonanza también se reflejó en las plantas. Entre mayo y septiembre, las refinerías de EEUU operaron en promedio sobre el 95% de su capacidad, el mayor nivel para ese mismo período desde 1998.
El caso de la chilena ENAP
El fenómeno, incluso, llegó a Chile. La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) duplicó sus utilidades entre enero y septiembre, hasta US$ 1.112 millones, un alza interanual de 119,7%.
Según sus propios estados financieros, el margen internacional del diésel pasó de US$ 24 a US$ 61,7 por barril, mientras que el de las gasolinas, de US$ 17,2 a US$ 33,7.
“El encarecimiento del petróleo benefició a ENAP, porque, por un lado, elevó el valor de sus inventarios adquiridos previamente a menor costo y, además, amplificó la prima que el mercado internacional estuvo dispuesto a pagar por el combustible terminado”, explicó el analista de commodities de Bci Corredor de Bolsa, José Ignacio Pérez.
Según el especialista, aunque Chile importa cerca del 98% del petróleo que refina, ENAP fijó sus precios mayoristas por paridad de importación y procesó crudo comprado semanas antes a valores menores.
Al cierre del martes, el Brent se cotizaba en US$ 104,38 por barril.