El dólar subió este viernes en Chile, pues los agentes del mercado están despidiendo la semana con una fuerte demanda por hidrocarburos, ante las dudas sobre la recuperación de los suministros internacionales.
La paridad dólar-peso cerró con un alza de $ 3,5 hasta los $ 985,4 en las pantallas de Bloomberg, tras quebrar al inicio de la tarde la estabilidad que había caracterizado la jornada, y con ello subió $ 6,7 a nivel semanal.
Impulso de cierre
Fue el mercado energético el que influyó sobre el peso chileno y las divisas en general. El petróleo Brent subía 3,5% a US$ 109,6 por barril, su mayor nivel en cinco meses, ya que los legisladores estadounidenses introdujeron un proyecto de ley para bloquear el acuerdo entre la Casa Blanca y Rusia que le permitiría a Moscú liberar cientos de millones de barriles de diésel.
El dollar index se moderó a una caída de 0,2%, mientras que los precios del cobre borraron por completo sus fuertes ganancias previas de la jornada. Y las tasas soberanas de Estados Unidos subían, corrigiendo una parte de sus fuertes caídas de la víspera, tras conocerse que el Tesoro está preguntando a los operadores su opinión sobre el tamaño de futuras subastas de deuda.
Previamente, el tema de la jornada había sido la participación del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en una discusión moderada que tuvo lugar en Bangkok, Tailandia, en el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI). Más concretamente, el hecho de que evitó referirse a la política monetaria.
Los operadores de futuros y swaps están descontando solo 17% de probabilidad de que la Fed suba las tasas a finales de mes, versus el 27% de este jueves, día en que creció la inquietud por el fuerte salto de la inflación mayorista a su mayor nivel desde 2022. En todo caso, se espera que el ajuste monetario llegue en diciembre.
El tipo de cambio chileno venía de cerrar con una caída, pues ya las ventas de dólares inundaban este jueves a los mercados globales, tras las dudas sobre el financiamiento de los proyectos de inteligencia artificial (IA) y su consecuente efecto a la baja en las tasas soberanas estadounidenses, temas que eclipsaron a los datos inflacionarios.