La reciente fortaleza del dólar se vio cuestionada, como resultado de un deterioro de la confianza respecto de la inteligencia artificial (IA), y aun cuando nuevos datos de inflación superaron los pronósticos en Estados Unidos.
En Chile, la divisa cayó $ 3,9 hasta los $ 981,8 al cierre de este jueves, en sus menores niveles de la sesión. El tipo de cambio venía de subir a mitad de semana por el sólido IPC estadounidense de septiembre, que desató una significativa demanda internacional por el billete verde.
Sin embargo, ahora el dollar index retrocedía 0,5% a 102 puntos, a medida que los rendimientos de Tesoro perdieron amplio terreno a lo largo de la curva. En el tramo clave de 10 años plazo, la tasa de interés soberana aflojaba 10,2 puntos base hasta 5,08%.
Hacia lo seguro
¿Por qué caen los rendimientos? "La baja en los precios de las acciones y las preocupaciones sobre la sostenibilidad de las ganancias generadas por la IA han impulsado la deuda de alta calificación, ya que los inversionistas se inclinan por la mayor previsibilidad de los flujos de efectivo que ofrecen los títulos de renta fija", explicó RBC Wealth Management en su reporte diario de mercados.
"Creemos que la caída del dólar global se debe a dos factores: su sólido desempeño relativo reciente, con un alza de casi 3% en el último mes, y el impacto que tiene la caída de los rendimientos en la moneda", sostuvo la gestora canadiense.
Wall Street siguió presionado por las acciones tecnológicas, después de que el japonés Nikkei bajó 4,9% y el coreano Kospi se desplomó 7,6% en la jornada asiática. El precio del cobre, que en parte está relacionado con el apetito en torno a la IA, descendió 1,3% hasta US$ 6,49 la libra.
La confianza del mercado se ha visto afectada por preocupaciones sobre el financiamiento de los proyectos de IA, sobre todo después de que CoreWeave, la mayor "neocloud " (empresa que alquila potencia computacional a desarrolladores de modelos de IA y líderes del sector) viera un desplome de sus acciones y bonos.
"Mirando hacia adelante, un mayor debilitamiento del apetito por el riesgo a nivel mundial podría no favorecer al dólar, ya que se centraría inevitablemente en los enormes flujos de cartera vinculados a las acciones estadounidenses del sector de la IA", estimó el head global de Estrategia Macro en Saxo Bank, John Hardy.
"Una nueva caída en ese sector implicaría un posible éxodo de las acciones denominadas en dólares, pero también podría significar una economía estadounidense mucho más débil y, por lo tanto, un cambio radical en las proyecciones de política monetaria de la Reserva Federal a la larga", razonó.
La fuerte demanda por treasuries persistió durante el día, aun tras conocerse que el índice de precios al productor (IPP) de EEUU subió 1,3% mensual en septiembre, más que duplicando el 0,6% al que habían apuntado las estimaciones de consenso, y arrojó una tasa anual de 6,3% que es la mayor desde diciembre de 2022.
En la misma línea, el consumo estadounidense no ha dado su brazo a torcer, pues las ventas minoristas crecieron 0,8% mensual en el noveno mes del año, cinco décimas sobre lo previsto. Tal como en el caso del IPP, estas variaciones además están calculadas en base a series de agosto levemente revisadas al alza.