La persistencia de las presiones inflacionarias en Estados Unidos volvió a sacudir el mercado de bonos este miércoles, luego de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre confirmara una nueva aceleración de los precios y reforzara las apuestas por otra alza de tasas de la Reserva Federal.
A las señales entregadas por las cifras oficiales se sumó el Libro Beige del banco central, que constató nuevas presiones sobre los costos empresariales, impulsadas por la energía, los aranceles y los seguros.
Este miércoles, la Oficina de Estadísticas Laborales consignó que el IPC aumentó 0,6% mensual en septiembre, después del 0,4% de agosto, en línea con lo previsto por los analistas consultados por Reuters. En tanto, a nivel interanual, la inflación se aceleró de 3,4% a 3,7%, una décima por encima del consenso recogido por Dow Jones y manteniendo distancia con la meta de 2% de la Fed.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, principal referencia para el costo del crédito en EEUU, llegó a 5,304% tras la publicación del reporte, con un avance de nueve puntos básicos. Sin embargo, posteriormente revirtió el movimiento y cerró en 5,189%, con una caída de 2,7 puntos básicos, en medio de un retroceso de las acciones -el S&P 500 y el Dow Jones cedieron en torno a 1%, mientras que el Nasdaq cayó casi 2%- que llevó a algunos inversionistas a buscar refugio en la deuda pública.

El comportamiento del mercado se produjo después de dos semanas en las que los rendimientos de los bonos a 10 y 30 años alcanzaron máximos de varias décadas, impulsados por las expectativas de nuevas subidas de tasas ante el encarecimiento del petróleo.
Previo a la publicación del IPC, Dan Ivascyn, director de inversiones de Pimco, la mayor gestora de bonos del mundo, sostuvo que los rendimientos de los títulos del Tesoro todavía tienen espacio para seguir aumentando, ante la perspectiva de nuevos ajustes monetarios. “Probablemente veremos a una Fed que mantendrá las tasas sin cambios por ahora y que probablemente las subirá una vez más este año”, señaló a Reuters.
El director de inversiones de Pimco, Dan Ivascyn, cree que los rendimientos de los títulos del Tesoro pueden seguir al alza, ante probables nuevos ajustes monetarios.
Lejos de la meta de la Fed
Pese al cambio de dirección del bono a 10 años durante la jornada, el dato inflacionario provocó una revisión de las expectativas monetarias. La probabilidad que los operadores asignaban a una subida de tasas en la reunión del 27 y 28 de octubre pasó de 22% antes de conocerse el IPC a 45% tras su publicación.
“Los mercados tienen razón al suponer que la política monetaria deberá volverse mucho más restrictiva para que la inflación vuelva al objetivo. La cuestión es si la Reserva Federal está preparada para endurecer su política tanto como lo exigen las perspectivas de inflación”, señaló el economista senior de Schroders, George Brown, precisando que “si bien los precios de la energía acaparan los titulares, el informe de hoy (miércoles) sugiere que el problema de la inflación es mucho más profundo”.
El experto apuntó específicamente a la inflación subyacente (que excluye alimentos y energía), la cual superó las estimaciones, con un incremento de 2,6% interanual frente al 2,5% esperado.
Las perspectivas tampoco anticipan un alivio inmediato. UBS Global Research proyecta que la inflación general alcanzará un máximo cercano a 3,8% interanual en noviembre, mientras que el IPC subyacente se mantendría entre 2,6% y 2,8% hasta fines del verano boreal de 2027.
El banco estima, además, que el PCE subyacente, indicador preferido por la Fed para evaluar las presiones inflacionarias, alcanzará un 3,14% interanual en octubre y se moderará a 2,81% en febrero de 2027, todavía por encima del objetivo de 2% del organismo.
La preocupación por la persistencia inflacionaria encontró respaldo en el Libro Beige de la Fed, publicado también este miércoles. El documento, elaborado con información recopilada hasta el 5 de octubre en los 12 distritos del banco central, constató que cuatro regiones registraron una aceleración en el ritmo de aumento de los precios respecto del período anterior.
Tres distritos caracterizaron el incremento de precios como fuerte, ocho como moderado y uno como leve. Además, tres de los ocho distritos que reportaron aumentos moderados señalaron que las presiones sobre los costos de los insumos se estaban intensificando.
“Los precios más altos del petróleo estuvieron presentes en los informes de todos los distritos”, indicó el documento. También señaló que “las empresas informaron de elevados precios del diésel y observaron que los recargos por combustible estaban trasladando los mayores costos a toda la cadena de suministro”.
Las presiones, sin embargo, no se limitaron a los combustibles. El informe identificó aumentos de costos asociados a otras materias primas, aranceles y seguros. También advirtió que algunas empresas esperan nuevas alzas de precios en los próximos meses, cuando expiren los contratos vigentes y deban renegociar sus coberturas y condiciones de suministro.