Aunque el Presidente tuvo que destituir el viernes al sobrino de Alejandro Irarrázaval -su jefe de asesores presidenciales e incondicional amigo de décadas-, esa es la única baja que por ahora está dispuesto a entregar ante esta sangría que en diez días tiene a su sector en curso de demolición por las fugas ante una cáustica acusación constitucional -que aún no ingresa-.
Pero hay otra baja: el desplome en las encuestas. En exclusiva (ver más abajo) la Cadem de este domingo acusa que su aprobación baja de 29% a 26%.
A la caída del ahora ex subsecretario de Justicia Luis Silva Irarrázaval no seguirá la del ministro Fernando Rabat, subrayan con un punzón de acero en el anillo del Mandatario al cerrar esta nota. A Silva no lo sacaron por firmar decretos de rebaja de condenas; lo suyo fue una advertencia -aclaran- a quien juegue por las suyas. Pero también por la presión partidaria que reclama estar quemándose al defender esta trinchera.
Paréntesis. Si el video sin permiso ni aviso del Republicano que había logrado 707 mil votos en la segunda Convención (2023) indignó a sectores de su partido que leyeron traición a Rabat por decir que había firmado solamente porque lo subrogaba aplicando su criterio, conocedores del Presidente aseveraban esa noche que éste detesta actitudes así.
Atrás quedaron las advertencias de días previos ante el supuesto de que Silva caería con el ministro. Hubo republicanos históricos que en privado mascullaban que habría que compensar. Mencionaban al subsecretario del Interior UDI Max Pavez por su foto a bordo del jet Gulfstream IV. Recordaban el episodio del caído exsubsecretario de Hacienda, Juan Pablo Rodríguez. Cierre de paréntesis.
Ahí está parte de la respuesta a la pregunta que Irarrázaval encaró con un “pregúntele al ministro del Interior” el viernes, cruzando el Patio de los Naranjos rumbo a su oficina en vez de evitarse a la prensa usando los salones, pasillos o pasajes subterráneos.
Kast, insisten en su círculo, no va a soltar a Rabat.
A quemar las naves
Mientras medio mundo ve que esta crisis parece zamparse sin cubiertos al gobierno y los suyos a poco de cumplir ocho meses, la pelota se ha trabado en este punto.
Es que el vocero Gonzalo Arenas dijo el jueves que “no es una decisión marcada en piedra”, retrucan en la UDI (la frase amargó a Republicanos que se sienten inmolándose). Pero no: uno de los hombres del Presidente aseguraba el viernes en la noche que -salvo una nueva e insalvable hecatombe- el ministro seguirá en su cargo incluso cuando haya que votar en la sala de la Cámara de Diputados la acusación anunciada el miércoles.
Eso significa que si ésta ingresa pasado mañana martes, el gobierno y sus partidos habrán de cruzar unos 20 días más en estas condiciones, Presupuesto con recortes mediante. Y en Palacio hay quien sentencia que de poco servirá que la agenda legislativa anti rebaja de condenas (casi toda con discusión inmediata) se apruebe antes de que sepamos cuáles diputados de derecha votarán de qué lado el libelo contra Rabat.
Las fugas de diputados y diputadas del sector que rehúsan rechazar la acusación alcanzan -al menos, según diversos cálculos- entre 10 y 15 de los 76 que en el papel son los propios. Muy temprano para saber cuántos la votarán a favor y contra: varias voces reportan que reciben ácidas críticas en sus distritos.
Jefes partidarios de Chile Vamos han advertido repetidamente desde fines de la semana pasada a Kast, su biministro Claudio Alvarado y su vocero Arenas que no logran controlar los descuelgues. El Número Dos de Palacio les ha dicho que si creen eso, se llevarán una sorpresa en la Cámara, que al ministro se le puede salvar con votos ajenos, cualquiera fuera de esos 76, del PDG hacia allá. El argumento no convence en RN. En la UDI no ven posible derrotar la acusación.
El bando acusador debe reunir 78, o la mayoría en sala, para que Rabat quede suspendido y después juzgue el Senado.
En el búnker de Kast son tajantes: Rabat no va a caer con votos propios. Esperan que los díscolos entren en vereda “razonablemente” porque no pueden apoyar una acusación que debilita la institucionalidad, no hay argumento jurídico, explica una voz. Pero que si quieren hacer eso, “que se atengan a las consecuencias”. Y si se pierde en la Cámara con la derecha quebrada, pues que se vayan a sentar a las bancadas de enfrente.
El recurso del trauma de Piñera II con los retiros no cuenta. Palacio -o esta vertiente; hasta algunos asesores de Kast hace días están en contra de mantener a Rabat- insiste que son casos distintos. Lo otro era una reforma constitucional, esto es una decisión del Presidente. Apoyar la acusación es votar contra el Presidente, dicen.
Marzo, ¿queda muy lejos?
Todo esto significa que cuando al terminar esta tarde el Mandatario aborde el avión que lo llevará a una gira por Europa hasta el viernes, dejará tras de sí una plétora de sinsabores y malestar en su sector. Hay parlamentarios UDI que -incluso decididos a rechazar el libelo- lamentan que su Presidente los coloque en una situación imposible.
Aunque en Republicanos confesaban el martes que en sus diputados no hay unanimidad sobre si el ministro debe seguir, su partido ya declaró que sus 30 votos rechazarán la acusación sin dobleces. Su jefe, Benjamín Moreno, dictaminó a las 18:40 del viernes (24H TVN) que “no vamos a abandonar al Presidente y si el barco se hunde, nos hundimos con el barco”.
En la derecha y en ciertos despachos de La Moneda se reitera que esta crisis se podría haber evitado descabezando el Ministerio a fines de la semana pasada, pero no pocos creen que ya es tarde. Quizá Kast crea que no haría gran diferencia. O quizá a Rabat lo acusen igual, así salga hoy mismo.
Así, para muchos se hace urgente la vieja cuestión de poner fin a esta fase de gobierno e intervenir el gabinete y la estructura de poder a punta de política pura y dura. Cada vez que los partidos le han ido con eso a Kast antes de este cisma, él ha dado largas, que no quiere tocar a sus ministros antes de marzo.
Los suyos siempre retrucan que lo hacen porque quieren los cargos. En La Moneda era famosa la anécdota de hace unos meses: Alvarado bromeando con el jefe UDI antes de un punto de prensa, diciéndole que lo va a anunciar como vocero. Esta semana -asegura un leal a Kast- ante la caída de Silva y del delegado regional del Biobío, Julio Anativia, de la nada llegaron ¡zas! cerca de 15 ofrecimientos oficialistas para llenar las vacantes.
Varios kastólogos, en La Moneda y en los partidos, han vuelto a reparar en dos de los rasgos señeros del Presidente. Su memoria implacable, que no perdona, y su terquedad. Él mismo lo reconoció el miércoles en Enade, al identificarse con el salmón, “terco”. Recalcan que por lo mismo es inútil insistirle sin un buen argumento: sólo conseguirán que se cierre.
Un dirigente recuerda escucharle algo así como tú no estabas en la campaña cuando comenzaron a atacar a (Jorge) Quiroz por las colusiones, en ese momento perdíamos votos en la elección, yo lo defendí hasta el final y mira ahora, qué importante es él para nosotros.
Cadem 702:

Roberto Izikson: “La aprobación de Kast es más baja de la que tenía Boric después de perder el plebiscito”
La Cadem 702 que adelantamos en exclusiva acusa una baja de 29% a 26% en la aprobación presidencial y un alza de 66% a 69% en desaprobación desde la edición anterior (27 de octubre). Desde el 4 de septiembre el primer ítem ha caído 10 puntos (36%) y el segundo se ha empinado 9 (60%). “El Caso Rabat le ha costado siete puntos de aprobación de manera acelerada, es la peor semana del Presidente desde que asumió”, apunta su gerente general, Roberto Izkison.
El desacuerdo con mantener al ministro subió del 64% al 70% desde la encuesta anterior. En la evaluación del desempeño de autoridades en este caso, quienes más suben son “los parlamentarios de oposición al gobierno” (29% a 32%).
Pero Izikson ve rasgos más graves. “Es la tormenta perfecta de un gobierno que se ve incumpliendo su promesa: que era un gobierno de emergencia en seguridad. El Caso Rabat le asesta un golpe duro a esa dimensión y el gobierno de emergencia en materia económica y empleo también queda tremendamente debilitado por el 9,8% de desempleo”.
Anota que Kast “ha mostrado poco pragmatismo y poca flexibilidad a la hora de tomar decisiones”. Y que “el Presidente ¡se va ir de gira!, dejando al ministro Rabat en su cargo y a un millón de desempleados sin un anuncio concreto que alivie esa situación en el corto plazo”.
- ¿Qué escenario anticipa?
- El gobierno está atravesando una crisis profunda. No sólo hay un quiebre con la opinión pública, sino que uno con quienes votaron por él en segunda vuelta. Y una desafección con la promesa del gobierno de emergencia que no ha podido cumplirse.
“La aprobación del Presidente Kast hoy es más baja de la que tenía el Presidente Boric después de perder el plebiscito por un 62% de los votos. Y cuando eso ocurre, efectivamente empiezan a resquebrajarse las relaciones políticas en el Congreso. Va a ser más difícil negociar los proyectos de ley”, desmenuza.
Pero también “tiene un impacto económico importante: el mundo empresarial no sale a invertir con ganas cuando un gobierno tiene un 26% de aprobación. Tiene un impacto económico, un impacto legislativo, impacto político”. Y además, dentro del gobierno. “Muchos asesores son leales al Presidente sin duda, pero también muchos dudan de las decisiones que ha tomado el gobierno”.
-Muchos piensan que con todo este daño acumulado, cuando salga el ministro Rabat…
-Ya es tarde. El Presidente no va a recuperar aprobación porque se vaya a Rabat ahora. Debería estar comenzando a diseñar un tercer tiempo -porque ya había anunciado el segundo- que requiere un ajuste de su gabinete mucho mayor, pero por sobre todo un ajuste en la estrategia. En la estrategia política, comunicacional y económica.
Demasiado rápido
Miércoles 21. Interferencia publica que el Ministerio de Justicia ha otorgado vía decreto 56 rebajas de condena por abuso sexual y violación de menores. El equipo de Rabat ha contestado eso a una solicitud vía Transparencia, sin avisar antes a La Moneda.
De la vocería debut de Gonzalo Arenas quedará su respuesta que el procedimiento de Justicia “fue impecable”. Después admitirá que había mejores opciones.
Miércoles 21. “Uno mira las encuestas, pero no vivo de las encuestas”, dice el Presidente en Enagro 2026.
Jueves 22. Rabat debe anunciar que se suspenderán nuevos decretos. En Mega: “la gran mayoría” de los 56 condenados están libres, no se les avisó a las víctimas “porque no lo establece la ley” y que volvería a hacer lo mismo.
Viernes 23. Desde Chile Vamos le advierten al Presidente que es muy probable que se descuelguen votos en una acusación. El día termina con el tiroteo por X entre Hernán Larraín, el jefe Republicano Arturo Squella que le saca en cara a Paul Schafer, y el de Evópoli, Luciano Cruz-Coke.
Viernes 23 ó sábado 24. En esta ventana Rabat le habría renunciado infructuosamente a Kast.
Sábado 24. El biministro Alvarado, Arenas -y hasta Kast, según versiones- atacan el siniestro a punta de llamadas. A las 16 se anuncia por X un armisticio y disculpas. Squella lo refrenda y baja su posteo cuatro horas después.
Domingo 25. Rabat se defiende solo en El Mercurio y TVN. Como el gobierno no manda a ningún otro ministro ni vocería oficial, la única voz que lo apaña es el jefe UDI Guillermo Ramírez en Mesa Central de Canal 13. En su partido critican quedar expuestos.
Lunes 26. Kast deja offside al sector al hacer suyo el “error” de los decretos, que ha “decidido” que Rabat “continúe”, y que lo manda a sacar los proyectos de ley en un Congreso cuya Cámara en breve pedirá su renuncia. Alvarado recalca a los partidos que la decisión de mantenerlo está tomada. Ya pasó el momento.
Lunes 26. Los diputados UDI se retuercen ante el callejón. Entre un tercio y la mitad de la bancada no se cuadra con rechazar la AC.
Martes 27. UDIs y RNs comienzan a hacer fila para pedir públicamente la salida de Rabat, descolgarse de rechazar la AC o anunciar que la aprobarán. En la semana se batirán con Republicanos, que acusarán deslealtad.
Miércoles 28. Enade. “Es bien fácil cortar el hilo por lo más delgado”, “enfrentar los temas con coraje”, “no salir arrancando a la primera” y otras frases de Kast son leídas como ni un paso atrás.
Miércoles 28. La Cámara aprueba la resolución Nº283, que le pide a Kast las renuncias de Rabat, los subsecretarios Silva y Mira. Además de apoyos derechistas, se abstienen Ramírez y su jefa de bancada Flor Weisse. Él dice que erró creyendo que había rechazado. Ella, que no ha decidido su voto ante la acusación.
Jueves 29. Arenas: “No hay que arrancar al primer cañonazo”. Lo de Rabat “no es una decisión marcada en piedra”.
Cerca de las 21 el subsecretario Silva sube a su Instagram el video inconsulto.
Viernes 30. Silva es destituido. Se despide deseándole a Rabat y su equipo “lo mejor en lo que les queda en la gestión de gobierno”.