A la espera de que Wall Street inicie sus operaciones este miércoles, la noticia que marcó la previa fue la contundente victoria demócrata en las elecciones de medio término de EEUU, que entregó al partido el control de ambas cámaras del Congreso. El resultado anticipó un gobierno dividido frente a Donald Trump y comenzó a perfilar algunos ganadores y perdedores.
Los inversionistas sopesaron dos fuerzas: el riesgo de mayores regulaciones, especialmente para la inteligencia artificial (IA), y la posibilidad de que el Congreso frenara nuevas medidas fiscales y comerciales de la Casa Blanca.
Al momento de esta nota, los futuros del S&P 500 avanzaban cerca de 1% antes de la apertura, mientras que el Dow Jones lo hacía en un 1,6%.
La IA bajo presión
Las primeras señales de castigo se concentraron en compañías expuestas a la expansión de centros de datos, dado que la elección de la demócrata Gina Hinojosa como gobernadora de Texas elevó la incertidumbre, después de que prometiera una moratoria a estas instalaciones en uno de los principales polos tecnológicos del país.
En las operaciones previas a la apertura, SpaceX perdía 4,8% y Tesla retrocedía 4,9%. Entre las firmas de infraestructura en la nube especializada en IA, CoreWeave bajaba 3,6% y Nebius, 1%.
El head of research de XTB, Ignacio Mieres, advirtió sobre los riesgos de una mayor regulación tecnológica. “La posibilidad de limitar esa desregulación podría frenar los avances en IA y, con ello, reducir la actividad económica, considerando que este sector ha explicado en gran medida la expansión que ha mostrado la economía estadounidense”, sostuvo.
Por su parte, el jefe de estrategia de Renta Variable de Julius Baer, Mathieu Racheter, apuntó a una mayor fiscalización del sector y a posibles demoras en la construcción de centros de datos.
No obstante, al momento de esta nota, las tecnológicas no retrocedían como un bloque: Nvidia y Micron ganaban más de 1%, Meta subía 2% y Amazon, 2,9%.
Salud, renovables y bonos
Los inversionistas leyeron el triunfo demócrata como una señal favorable para las energías limpias, en particular para la industria solar y la de baterías, ante la expectativa de un mayor respaldo a la transición energética y de eventuales restricciones a los combustibles fósiles. A ello se sumó una rotación de capitales desde las compañías ligadas a la inteligencia artificial hacia el sector renovable.
El repunte se sintió primero en Asia. En Corea del Sur, Hanwha Solutions se disparó 18,6%; HD Hyundai Energy Solutions, 12,5%, y OCI Holdings, 10,4%.
Luego llegó a Europa. Las danesas Vestas y Ørsted avanzaron 3,77% y 6,37%, respectivamente; en Alemania, Nordex escaló 7,14% y SMA Solar, 6,76%. La portuguesa EDP Renováveis subió 4,9% y la francesa Voltalia se disparó 8,24%.
Además, el alza alcanzó a las empresas de salud, ante la perspectiva de que se mantengan los subsidios y las coberturas públicas: Molina Healthcare ganaba 6,3%; Centene, 4,7%, y HCA Healthcare, 1,44%.
En renta fija, el bono del Tesoro a diez años veía caer su rendimiento en torno a dos puntos base, hasta 4,93%.
El jefe de Research de Renta Fija de Julius Baer, Dario Messi, explicó que un gobierno dividido reducía el riesgo de nuevos paquetes fiscales sin financiamiento, aunque no solucionaba el déficit estructural de EEUU. La entidad favorecía deuda de alta calidad y duración intermedia.
¿Y Chile?
Las consecuencias de la victoria demócrata también podrían extenderse a mercados emergentes como Chile, especialmente por su exposición a las materias primas y al ciclo de inversión tecnológica estadounidense.
El gerente de estrategia de Nevasa, Gonzalo Trejos detalló que la victoria demócrata podría tener efectos indirectos sobre el mercado local.
"Si viene una ola de restricciones a la infraestructura de inteligencia artificial y data centers, que es lo que están cuestionando los demócratas, habría menor uso de cobre y de commodities", sostuvo.
En ese escenario, una desaceleración de la construcción de centros de datos podría moderar parte de la demanda adicional por cobre asociada a la expansión de la IA, con posibles repercusiones para las compañías vinculadas al metal y el IPSA.