Por Arash Massoudi
Oracle canceló un contrato multimillonario de arriendo de chips con Tencent tras ceder a las presiones de la administración Trump, en una señal de las crecientes tensiones que enfrentan los proveedores estadounidenses de servicios en la nube que atienden a empresas chinas de inteligencia artificial (IA).
El grupo californiano, dirigido por Larry Ellison, multimillonario partidario de Trump, había firmado un contrato de arriendo por cinco años con el gigante tecnológico chino para proporcionar acceso a hasta 100.000 chips avanzados de IA en una serie de centros de datos del sudeste asiático.
El contrato, valorado en unos US$ 7.000 millones y del que informó por primera vez el FT en septiembre, era el mayor acuerdo de arriendo de Tencent en el extranjero. Habría dado al grupo acceso a chips cuyo uso no está permitido en China debido a las restricciones impuestas por Washington y Beijing.
Funcionarios estadounidenses se acercaron a Oracle para expresar su preocupación por el acuerdo con Tencent, según dos personas familiarizadas con el asunto. Tencent también recibió visitas de altos funcionarios de Guangdong, donde tiene su sede el grupo, quienes pidieron al gigante tecnológico que apoyara los chips nacionales chinos, según una de las personas.
El acuerdo fue cancelado desde entonces, añadieron las fuentes.
Oracle, Tencent y la Casa Blanca no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
El incidente pone de manifiesto las crecientes dificultades que enfrentan las principales empresas estadounidenses y chinas para desarrollar IA, en un momento en que sus respectivos países buscan convertirse en la principal superpotencia tecnológica.
La escasez de oferta nacional y el endurecimiento de los controles estadounidenses a las exportaciones han llevado a los grupos tecnológicos chinos a buscar mayor capacidad de computación en el extranjero. Estos acuerdos de arriendo también podrían ofrecer acceso a los procesadores más avanzados de Nvidia, que no están disponibles en China.
Los gigantes tecnológicos chinos y los laboratorios de IA de frontera están recurriendo a estos recursos especialmente para el entrenamiento de sus modelos, ya que los chips nacionales todavía no pueden realizar esas tareas.
Aunque estos acuerdos de arriendo en el extranjero están permitidos bajo las normas vigentes, las empresas estadounidenses han enfrentado una creciente presión para reducir su exposición a clientes chinos. El FT informó el martes que Nvidia comunicó a sus clientes de computación en la nube que ahora deben vender al menos el 51% de sus servicios a empresas no chinas.
Aunque Tencent está recuperando terreno mediante acuerdos de arriendo multimillonarios, ByteDance y Alibaba siguen siendo los mayores clientes de los centros de datos del sudeste asiático.
Oracle es un importante proveedor de ByteDance en Asia, con múltiples centros de datos en Malasia. La compañía también alojaba los datos de clientes estadounidenses de TikTok, la plataforma de redes sociales del grupo chino, antes de formar parte de un consorcio que adquirió a fines del año pasado las operaciones estadounidenses de la aplicación de videos cortos.
La demanda de las empresas chinas de IA en el sudeste asiático se ha intensificado en medio de un endurecimiento de los controles a las exportaciones que impiden que los chips avanzados de Nvidia ingresen a China a través de una ubicación intermediaria. Esto ha provocado un aumento de los precios, plazos más largos y mayores pagos por adelantado para estos contratos de arriendo de centros de datos.
El gasto en infraestructura de Tencent se ha disparado durante el último año, mientras continúa intentando ponerse al día en capacidades de IA. Los últimos modelos Hunyuan del gigante chino han mostrado mejoras sustanciales en su rendimiento, reduciendo la brecha con los principales modelos nacionales, como Qwen de Alibaba.