El mercado mundial del vino atraviesa un período complejo: según la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), el consumo global cayó 2,7% el año pasado.
El fundador de la Viña Montes, Aurelio Montes, confía en que la demanda pueda recuperarse, aunque advierte que la industria terminará siendo más pequeña y que las marcas consolidadas serán las que tendrán mayores posibilidades de sobrevivir.
Frente a este escenario, la viña reorientó su estrategia comercial anunciando que Quintessential, firma familiar con sede en California, se convertirá en su nuevo importador exclusivo en Estados Unidos, reemplazando a Kobrand. El acuerdo también incluirá a su filial argentina Kaiken desde enero de 2027.
- ¿Cómo ve la situación actual de la industria del vino y la caída del consumo mundial?
- Yo soy de lo más antiguo en el mundo del vino, así que tengo harta experiencia y he pasado por un par de ciclos que vienen y van. Lo que me tiene preocupado es que este ciclo ha sido muy largo y nadie sabe exactamente la razón. Dicen que la gente joven no toma vino, pero la gente joven nunca ha tomado vino. Yo creo que, en definitiva, lo que sí está afectando la demanda mundial del vino, en Chile y en todo el mundo, es una falta de dinero. Falta el dinero de los bolsillos de todos los chilenos, de los coreanos, japoneses, chinos, en Europa, en fin.
- ¿Cree que la demanda podrá recuperarse o estamos frente a un cambio permanente?
- Va a ser difícil, pero sí, yo creo que en definitiva el vino es un producto histórico, un producto hasta bíblico. No es un producto que se vaya a acabar. Se va a achicar la industria del vino, eso es un hecho, y se va a achicar en favor de la calidad.
La gente va a querer más calidad y van a tener que pagar un poco más caro, pero yo creo que ese es el mercado que va a subsistir en el tiempo.
“Lo que me tiene preocupado es que este ciclo ha sido muy largo y nadie sabe exactamente la razón. Dicen que la gente joven no toma vino, pero la gente joven nunca ha tomado vino. Yo creo que lo que sí está afectando la demanda del vino, en Chile y en todo el mundo, es una falta de dinero”.
- ¿Cómo se encuentra Montes frente a este escenario? ¿Será un año de crecimiento o contracción?
- Montes va a estar muy parejo con el año pasado, probablemente una contracción menor del 3% o 4%. Nada demasiado grave.
Sin embargo, tenemos un crecimiento de precio del orden del 5% ó 6%. Por lo tanto, la facturación con EEUU no va a variar mucho. Montes está muy sana como empresa, con números azules. Este año vamos a estar de nuevo con números azules, desde luego que un poco más bajos que lo que solía ser hace cinco años atrás, pero estamos bien.El mercado de EEUU
- Anunciaron que cambiarán de importador en EEUU ¿por qué se tomó esta decisión?
- Estábamos con Kobrand, que es una muy buena importadora, con mucha reputación, tiene buenas marcas, pero tiene muchas. Entonces, no logramos nunca que nos diera la atención que nosotros necesitábamos. Empezamos a buscar alguna alternativa y apareció una empresa de menor tamaño que se llama Quintessential, que mostró mucho interés por la marca.
- ¿Qué tan difícil es para los vinos chilenos competir en el mercado estadounidense?
- Los estadounidenses tienden a ser muy leales con sus propias marcas. Sobre Chile y Argentina, tenemos que ser realistas, porque en general nos conocen poco, no tienen gran conocimiento ni cultura de Sudamérica y de Chile.
Además, (el de EEUU) es un mercado que se ha ido contrayendo para Chile como país y para nosotros como viña. Por eso queremos mantener la imagen de Montes muy alta para que se nos considere como vino de calidad, a la altura de los mejores españoles, italianos y franceses.
- Hablan de recuperar protagonismo en EEUU ¿han perdido ventas durante los últimos años?
- Efectivamente, en el volumen hemos ido perdiendo un poco. Sin embargo, estamos con un precio un 12% más alto en el mercado estadounidense. Si bien los volúmenes no anduvieron de acuerdo con lo que nosotros esperábamos, fuimos muy estrictos en manejar el precio a la altura de lo que nosotros creemos que merecemos.
Entonces, queremos recuperar eso con un poco más de volumen, pero por ningún motivo yéndonos a vender más a menos precio.
- ¿Dónde ven las principales oportunidades para recuperar ese volumen?
- Cuando yo o alguno de los gerentes comerciales va a EEUU encuentra que todavía hay muchos lugares que son importantes, sobre todo a nivel de restaurantes, en qué podríamos perfectamente estar y no estamos. Entonces, estamos elaborando un programa para ir ganando un poco más de protagonismo sin sacrificar precio.
- ¿Cómo han afectado los aranceles estadounidenses al negocio del vino?
- Sin duda que afecta. Pero creemos que la negociación no va a llegar a cero, probablemente algún nivel intermedio de lo que puso Trump y lo que teníamos con el Tratado de Libre Comercio, que era cero.
Esto pesa mucho porque EEUU es un mercado muy sensible a los precios y lo paga el consumidor, entonces es un mercado que va a ser de difícil recuperación.