DOLAR
$968,93
UF
$41.268,88
S&P 500
7.684,15
FTSE 100
10.848,63
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
167.270,06
Dólar US
$968,93
Euro
$1.088,57
Real Bras.
$176,41
Peso Arg.
$0,63
Yuan
$145,20
Petr. Brent
101,21 US$/b
Petr. WTI
93,88 US$/b
Cobre
6,40 US$/lb
Oro
4.048,50 US$/oz
UF Hoy
$41.268,88
UTM
$72.151,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍAyer los papeles de la compañía se ubicaron entre las mayores alzas, anotando una subida de 2,82%.
Por: Antonio Astudillo M.
Publicado: Jueves 23 de julio de 2015 a las 04:00 hrs.
Inmediata reacción tuvo el mercado ante el anuncio realizado por los principales accionistas de Gasco, el grupo CGE y la familia Pérez Cruz, que confirmó que se encuentran analizando una reorganización societaria, tal como lo adelantó este medio a comienzos de semana.
Ayer, los papeles de la distribuidora de gas se ubicaron entre las mayores alzas en la Bolsa de Comercio de Santiago (BCS), anotando una subida de 2,82% durante la jornada, para cerrar en $4.950,9 por papel, su mayor precio desde fines de junio.
El martes, despúes del cierre del mercado, CGE y la familia Pérez Cruz señalaron que habían acordado entregar información a Gas Natural SDG, sociedad ligada a la catalana Gas Natural Fenosa (GNF), para que los accionistas principales de Gasco "evalúen una eventual reorganización societaria de Gasco, sus filiales y activos respectivos, por estimarse que los resultados de dicha evaluación permitirían obtener, en beneficio de todos los accionistas de la sociedad, una maximización del beneficio social".
El proceso recién comienza, señalan fuentes, y aún no hay plazos definidos para concluir los estudios.
En noviembre del año pasado, Gas Natural Fenosa tomó el control de grupo CGE, adquiriendo el 96,5% de las acciones, en una operación que superó los US$3.000 millones. CGE es a su vez el mayor accionista de Gasco, con un 56,6% de la propiedad. En los últimos meses, el grupo Pérez Cruz ha fortalecido su posición accionaria en la distribuidora, tras la salida de la familia Marín y una de la ramas de los Hornauer, ambos accionistas relevantes de la compañía, y que también participaban de la propiedad del grupo eléctrico.
Hoy, a través de Inmobiliaria Liguai y otras sociedades, los Pérez Cruz detentan el 21,9% de acciones de Gasco.
Las fuentes señalan que el proceso de reorganización societaria que se estudia tiene todo el abanico de opciones abiertas, el que va desde una simplificación de la malla -33 sociedades se encuentran agrupadas bajo el paraguas de Gasco-, pasando por la fusión de filiales, y hasta la posible venta de una parte de los negocios.
Esta última opción ha sonado con anterioridad en el mercado, donde apuntan a la filial Gasco GLP (que opera en el negocio del gas licuado), la que hoy funciona con gerencia y estructura separada. En el segmento de gas natural, que aporta el 71% del Ebitda de la compañía, el principal activo es Metrogas.
Para desprenderse de alguno de los negocios, señalan en el mercado, es necesario valorizarlos por separado, por lo que las firmas estarían trabajando en ese sentido como una de las posibles líneas de acción.
Analistas señalan que el valor bursátil de Gasco -tomando como referencia los precios promedio de la acción de los últimos 18 meses- estaría en torno a los US$ 1.220 millones.
Este miércoles, seis compañías tecnológicas presentarán sus soluciones ante un jurado, en una jornada que tendrá como expositores al biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, y al CTO de una de las principales mineras tech del mundo.
La clasificadora destacó la elevada capacidad de generación de resultados y flujos de caja de la compañía, junto con sus niveles de endeudamiento controlados y una robusta posición de liquidez.
Uno de los focos del ranking es el segmento corporativo de alta complejidad. En la categoría Corporate and M&A – High End, cinco estudios alcanzaron el Tier 1: Barros & Errázuriz, Carey, Cariola Díez Pérez-Cotapos, Claro & Cía. y Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría (PPU).
Las 16 organizaciones de la Mesa del Sector Público también solicitan elevar las remuneraciones mínimas, mejorar los bonos y extender el teletrabajo hasta 2030. El pliego cuestiona, además, los recursos contemplados en el Presupuesto 2027.