La carrera por la inteligencia artificial (IA) está llevando a los gigantes tecnológicos a buscar nuevas fuentes de financiamiento, en momentos en que los inversionistas comienzan a cuestionar el ritmo de las millonarias inversiones en centros de datos, chips e infraestructura necesarias para sostener el desarrollo de esta tecnología.
Alphabet, Meta Platforms y Oracle protagonizaron este lunes una nueva ofensiva en los mercados de capitales, con operaciones anunciadas o en evaluación que suman al menos US$ 46.700 millones, aunque el creciente escepticismo sobre la rentabilidad de la IA está obligando a las compañías a ofrecer condiciones más atractivas para captar recursos.
La matriz de Google busca recaudar US$ 6.700 millones mediante bonos en euros, mientras Oracle puso en marcha una operación de US$ 20.000 millones, dividida entre deuda y acciones. A ellas se suma Meta, que evalúa una emisión de bonos por al menos US$ 20.000 millones, cuyo tamaño definitivo dependerá del interés de los inversionistas.
Las tres operaciones reflejan cómo el auge de la IA está transformando el mercado de deuda corporativa, con empresas tecnológicas que recurren a emisiones cada vez mayores para financiar sus planes de expansión, pese a las dudas sobre cuándo comenzarán a traducirse esas inversiones en retornos sostenibles.
“Existe una necesidad insaciable de capital para el desarrollo de la infraestructura de IA, y las empresas están buscando ese capital por todos lados”, afirmó Michael Reynolds, vicepresidente de estrategia de inversión de Glenmede, a Bloomberg. “Pero los inversionistas se muestran escépticos sobre cómo será el crecimiento de la IA en este momento”.
El mayor costo de endeudarse
La matriz de Google tiene previsto captar 6.000 millones de euros, equivalentes a unos US$ 6.700 millones, mediante su segunda emisión de bonos en la moneda europea este año.
La operación contempla siete tramos con vencimientos de entre dos y 19 años y recibió órdenes por más de 17.100 millones de euros, según personas familiarizadas con la transacción citadas por Bloomberg.
Pese a la elevada demanda, la compañía deberá pagar rendimientos considerablemente superiores a los ofrecidos en su emisión de mayo, reflejando el deterioro de las condiciones del mercado crediticio para las grandes tecnológicas.
Alphabet está ofreciendo una prima promedio cercana a 24 puntos básicos sobre sus bonos existentes, aproximadamente tres veces el promedio de las nuevas emisiones corporativas en euros durante este año.
La operación también marcará un hito para la compañía. Sumada a los 9.000 millones de euros que recaudó en mayo, la nueva colocación la convertiría en el mayor emisor corporativo de deuda denominada en euros en un solo año, superando el récord de Amazon.
El movimiento ocurre después de una semana compleja para la empresa, cuyos resultados decepcionaron al mercado y profundizaron las dudas sobre el elevado gasto en inteligencia artificial. La empresa mantiene una previsión de inversiones de capital de hasta US$ 205.000 millones para 2026.
Sin embargo, algunos gestores consideran que su solidez financiera sigue ofreciendo oportunidades atractivas en el mercado de deuda.
“Esta es la diferencia entre la situación de las acciones y la del crédito. Fundamentalmente, siguen teniendo un buen historial crediticio”, señaló Jack Daley, gestor de cartera de TwentyFour Asset Management.
En paralelo, la compañía de Mark Zuckerberg evalúa captar al menos US$ 20.000 millones mediante una emisión de bonos con grado de inversión en dólares y euros, en lo que sería su primera gran operación de deuda en seis meses.
La matriz de Facebook e Instagram encargó a Citigroup y Morgan Stanley realizar reuniones con inversionistas durante este lunes y martes para medir el interés por la operación.
La emisión todavía no ha sido confirmada y su tamaño podría aumentar dependiendo de la demanda. Los bonos en dólares contemplarían vencimientos de entre cinco y 30 años, mientras que los denominados en euros podrían extenderse hasta poco más de 38 años.
La operación marcaría además el debut de Meta en el mercado de bonos en euros, siguiendo los pasos de Alphabet y Amazon en la diversificación de sus fuentes de financiamiento.
En abril, la compañía recaudó US$ 25.000 millones mediante una emisión de deuda que atrajo órdenes por US$ 96.000 millones. Sin embargo, desde entonces el apetito por los bonos vinculados a las inversiones en IA se ha moderado y los compradores exigen mayores primas para asumir el riesgo.
La presión también se refleja en la evaluación de las agencias de riesgo. La semana pasada, S&P Global Ratings revisó a negativa la perspectiva crediticia de Meta, ante la posibilidad de una rebaja de su calificación en los próximos dos años debido al elevado gasto de capital asociado a sus proyectos de inteligencia artificial.
La compañía también está recurriendo al mercado accionario. La semana pasada fijó el precio de una oferta de US$ 25.000 millones en acciones ordinarias y recaudó otros US$ 12.500 millones mediante acciones preferentes. Además, contempla un programa que le permitiría captar hasta US$ 60.000 millones adicionales mediante ventas periódicas de títulos.
Deuda y acciones en Oracle
Oracle también salió este lunes a buscar financiamiento, con una operación de US$ 20.000 millones que contempla US$ 10.000 millones en bonos y otros US$ 10.000 millones en acciones ordinarias.
La emisión de deuda se divide en seis tramos, con vencimientos de entre tres y 20 años. Según Bloomberg, la compañía estaría ofreciendo una prima cercana a 50 puntos básicos sobre sus bonos existentes para atraer a los inversionistas.
Los recursos se destinarán a financiar sus operaciones, incluidos eventuales gastos de capital y pagos de dividendos, en medio de sus ambiciosos planes para expandir la infraestructura vinculada a la IA.
Sin embargo, la búsqueda de capital coincide con nuevas señales de inquietud en el mercado. Este lunes, las acciones de Oracle cayeron a su nivel más bajo desde julio, mientras sus bonos se debilitaron y aumentó el costo de asegurar su deuda frente a un eventual incumplimiento.
La compañía había anunciado recientemente su intención de limitar el crecimiento de su deuda bruta a US$ 10.000 millones hasta el ejercicio fiscal 2030 y alcanzar un flujo de caja libre positivo. No obstante, persisten las dudas sobre las necesidades de financiamiento que implicará su expansión.
S&P Global Ratings, que en julio rebajó la calificación de Oracle al nivel más bajo dentro del grado de inversión, advirtió que todavía espera importantes déficits de flujo de caja libre durante los próximos años.
“La estrategia de IA de Oracle conlleva riesgos crediticios importantes debido al gasto agresivo y la incertidumbre sobre cómo lograr un flujo de caja positivo”, sostuvo la agencia.
La IA pone a prueba al mercado de deuda
La coincidencia de estas operaciones evidencia una tendencia más amplia entre las mayores compañías tecnológicas del mundo, que han acelerado su endeudamiento para financiar la construcción de centros de datos y la adquisición de procesadores y otros equipos necesarios para el desarrollo de inteligencia artificial.
Alphabet, Meta, Microsoft, Amazon y Oracle han comprometido conjuntamente más de US$ 3 billones (millones de millones) en gastos para los próximos años, según datos recopilados por Bloomberg.
La semana pasada, Microsoft también recurrió al mercado de deuda con una emisión de US$ 25.000 millones, que atrajo una demanda superior a cuatro veces el monto ofrecido, respaldada por resultados financieros mejores de lo previsto.
Pero el panorama no es uniforme. El costo de proteger la deuda de varias grandes tecnológicas frente a un eventual impago ha alcanzado máximos históricos, mientras las primas exigidas por los inversionistas continúan aumentando.
El desafío para las compañías ya no es únicamente conseguir recursos para sostener sus inversiones en IA, sino demostrar que los miles de millones comprometidos podrán generar retornos suficientes para justificar el creciente costo de financiarlas.