La entidad financiera francesa Crédit Mutuel Arkea informó el jueves que unos piratas informáticos sustrajeron unos 100 millones de euros (US$ 112.000 millones) en un ciberataque y que estaba trabajando para intentar recuperar el dinero, en un caso poco habitual en el que unos ciberdelincuentes lograron robar a un banco convencional.
El ciberataque, que se hizo público este miércoles, se produce tras el robo la semana pasada de US$ 6.300 millones en criptomonedas de Binance y una oleada de ataques digitales dirigidos a frigoríficos conectados a Internet en Europa. La fiscalía francesa dijo que estaba investigando el robo.
Los atacantes utilizaron una cuenta perteneciente a Crédit Mutuel Arkea para realizar a cabo "transacciones fraudulentas", informó Crédit Mutuel Arkea en un comunicado el pasado miércoles. Los fondos no estaban en forma de criptomoneda, según el banco, pero podrían haber sido convertidos a criptomonedas tras su atracción.
Crédit Mutuel Arkea suspendió temporalmente algunas transacciones como medida de precaución, lo que provocó retrasos en algunas transferencias, pero dijo que los activos de los clientes no se vieron afectados.
Un portavoz desmintió las informaciones de medios de comunicación que apuntaban a que su filial de banca en línea, Fortuneo, hubiera sido el punto de entrada del ataque, afirmando que ni dicha división ni las cuentas de sus clientes se vieron implicadas.
Los expertos en ciberseguridad dijeron a Reuters que, aunque los ciberataques son habituales, resultaba inusual que se robara dinero virtualmente de un banco.
Rafay Baloch, director ejecutivo de la empresa de ciberseguridad e ingeniería de seguridad RedSecLabs, dijo que el ataque a Crédit Mutuel no tenía precedentes en Europa.
"Estamos viendo muchos de estos ataques beneficiosos dirigidos a la capa de aplicación, así como ataques de ingeniería social dirigidos a las entidades bancarias", afirmó.
Francia abre una investigación
La fiscalía de París informó que su unidad de delitos informáticos recibió este miércoles una denuncia de Crédit Mutuel Arkea y abrió inmediatamente una investigación, dirigida por la policía francesa especializada en delitos informáticos.
El portavoz de Crédit Mutuel Arkea se negoció a identificar al proveedor de servicios externos cuya plataforma se utilizó en el ataque y dijo que se había informado al Banco Central Europeo, a los supervisores bancarios franceses ya la fiscalía. El regulador bancario francés, la ACPR, se negó a hacer comentarios.
Aunque los ataques informáticos exitosos contra grandes instituciones financieras son poco frecuentes, los reguladores financieros de todo el mundo intensificaron sus advertencias sobre el riesgo de ciberataques, especialmente con el aumento de la inteligencia artificial.
"Cada vez que se produce un ataque contra el sistema financiero, es algo grave", dijo Puneet Kakkar, director general de Nardello & Co en París.
Crédit Mutuel Arkea, con sede en Bretaña, es un grupo bancario cooperativo francés con más de 5,8 millones de clientes y US$ 242.707 millones en activos. Forma parte de la red bancaria más amplia de Crédit Mutuel y está afiliada a su organismo central, aunque conserva una importante autonomía estratégica.
Los bancos franceses suelen contar con una sólida ciberseguridad, debido a los requisitos normativos, señaló Kakkar. No obstante, añadió, "los ciberdelincuentes se están volviendo más oportunistas y más creativos".
En 2016, unos atacantes robaron US$ 81 millones de la cuenta del Banco Central de Bangladesh en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Según informó Reuters, anteriormente también se habían sustraído fondos por valor de millones de dólares de bancos de Rusia y la India durante ciberataques.