El desempeño de las empresas en Chile sigue por debajo de lo que se registró en el 2025.
Esa es la principal conclusión que se extrae del Informe de Percepciones de Negocios de noviembre, elaborado por el Banco Central, que muestra que la actividad de las firmas ha seguido condicionada, por una parte, por niveles de ventas que no han repuntado y/o márgenes que se han estrechado en el último año.
“Esto responde al aumento sostenido de los costos, en un contexto de ventas aún debilitadas y de persistente incertidumbre sobre la situación económica nacional e internacional. Los márgenes, en tanto, continúan en niveles estrechos”, indicó el reporte.
A esto se suma el impacto negativo de las condiciones climáticas adversas en el tercer trimestre, que ha sido diferente por macrozona.
Esta situación es consistente con una menor utilización de la capacidad instalada reportada por las empresas en los últimos meses. Además, la mayoría de las compañías encuestas percibe que los costos permanecen elevados y algunos empresarios relatan nuevas alzas.
Las presiones se mantienen asociadas a los combustibles, servicios de transporte y se menciona al diésel y los fertilizantes. En tanto, al igual que en informes anteriores, se reiteran elevados costos laborales por la mayoría de los consultados y se relacionan con el aumento de la cotización previsional desde agosto, aunque también se mantienen las referencias al impacto de la reducción de la jornada laboral.
Por su parte, algunas empresas importadoras reportan mayor preocupación por el valor del dólar, que en el último mes se ha acercado a niveles de $ 1.000.
“Los focos de incertidumbre externos y locales siguen limitando la toma de decisiones para los próximos meses y 2027”, indicó el informe.
Así, si bien las expectativas de desempeño se mantienen en terreno favorable, la inseguridad sobre su concreción es alta, ante un aumento de la preocupación de las empresas en distintos frentes.
Entre estos figuran la extensión del conflicto en Medio Oriente y su efecto sobre los precios de los combustibles, que aparece como un componente que dificulta proyectar presupuestos, lo que se suma a la mayor inquietud respecto del valor del dólar. De hecho, las empresas han elevado el precio de los combustibles en sus supuestos utilizados respecto de meses anteriores
Empleo y financiamiento
En relación al empleo, las empresas señalaron que las dotaciones se mantienen estables en los últimos meses, aunque algunos entrevistados relatan reducciones acotadas explicadas por una menor actividad en negocios ligados al comercio, restaurantes y construcción.
Otros ejecutivos también señalan haber realizado desvinculaciones para lograr mejoras en eficiencia y productividad.
Sin embargo, la disponibilidad percibida no se traduce necesariamente en mayor facilidad para conseguir trabajadores, ya que persisten brechas importantes en algunos rubros entre las habilidades requeridas por las empresas y las disponibles en el mercado laboral.
Lo mismo ocurre con la discrepancia entre las condiciones que los postulantes están dispuestos a aceptar y las ofrecidas por las empresas, en particular en la agricultura y minería, entre otros.
A 12 meses, disminuye levemente la expectativa de la dotación y varias firmas relatan seguir buscando mejorar la eficiencia de sus procesos.
“Esto repercutiría en que eventuales mejoras en actividad no necesariamente implicarán crecimientos equivalentes en dotación como en años previos. Asimismo, las expectativas para el próximo año se acompañan de bajas intenciones de contratación, en medio de la elevada incertidumbre señalada por los entrevistados”, se indicó.
Así, cerca de la mitad de las empresas indica que los focos de preocupación han influido en la cancelación o retraso de las decisiones de nuevas incorporaciones para los próximos doce meses
En el caso de las condiciones de financiamiento, la percepción es de cierta estabilización, aumentando el porcentaje de quienes no ven cambios en el último trimestre.
En relación con el crédito, disminuye el porcentaje de empresas que lo solicita, mientras que la intención de hacerlo en los próximos meses se mantiene estable. La principal razón de las solicitudes es la necesidad de capital de trabajo.
Mientras que por el lado de la inversión, las intenciones se mantienen estables en relación al mismo periodo de hace un año, aunque durante 2026 el porcentaje de las empresas que efectivamente invirtió fue inferior al que esperaba hacerlo.
“La mayoría de los proyectos de inversión para 2027 será la continuidad de los que ya están en ejecución o la reanudación de proyectos pausados”, señaló el informe y precisó que se enfocarían en la construcción de nuevas instalaciones o ampliación de las existentes, la compra de maquinaria y la renovación de infraestructura tecnológica.
Por macrozona
Las empresas de la macrozona norte reportaron un desempeño débil durante el tercer trimestre por márgenes estrechos y costos elevados, junto al efecto negativo de las condiciones climáticas sobre distintos negocios durante julio.
Las expectativas se mantienen favorables para el mediano y largo plazo, aunque con algo de cautela en lo más inmediato. La amplia cartera de inversiones mineras prevista para los próximos años sigue siendo el motor de estas perspectivas, pero todavía se manifiesta prudencia, a la espera de una mejora de la actividad económica y del mercado laboral, al igual que un menor precio de los combustibles.
En el caso de la macrozona centro, los empresarios coincidieron en que el desempeño del negocio continúa siendo menor que lo proyectado para este año. La debilidad de la demanda interna se mantiene como el principal factor para explicar los resultados. Mientras que para 2027, se mantiene una visión de desempeño igual o mejor que este año, pero condicionada a diversos elementos.
En tanto, en la macrozona sur, la evaluación es mixta: gran parte de las empresas señala que sus resultados se han visto resentidos ante la debilidad de la demanda y las presiones de costos.
Dentro de las expectativas, la mayoría prevé una mejora de los resultados de sus negocios durante el cuarto trimestre de este año y para 2027, predomina la cautela y la incertidumbre sobre el desempeño, aunque con perspectivas algo más favorables en algunos rubros exportadores y parte de la edificación de viviendas.