La crisis que enfrenta el ministro de Justicia, Fernando Rabat, sigue marcando la agenda del Presidente José Antonio Kast, incluso a miles de kilómetros de La Moneda. En medio de su gira por Europa, el mandatario asumió personalmente la defensa del secretario de Estado y ha transmitido una advertencia a los parlamentarios oficialistas que evalúan respaldar la acusación constitucional que prepara la oposición.
Según asesores cercanos al jefe de Estado, durante los últimos días Kast se ha comunicado tanto con Rabat como con distintos legisladores de su sector, a quienes ha planteado que la eventual acusación constituye un "hito fundamental" para su administración y que cualquier parlamentario oficialista que apoye el libelo debe tener claro que estaría provocando un importante daño a su administración.
La ofensiva presidencial ocurre en medio de los cuestionamientos por los decretos que otorgaron rebajas de penas a personas condenadas por delitos sexuales, una controversia que ha elevado la presión sobre la continuidad del titular de Justicia y abierto diferencias dentro del propio oficialismo.
Kast no está dispuesto a ceder
En La Moneda aseguran que el Presidente está convencido de que la acusación constitucional carece de fundamento, pues considera que Rabat no ha infringido la Constitución. Por lo mismo, ha resuelto encabezar personalmente la defensa del ministro y enfrentar políticamente el libelo acusatorio.
La decisión no desconoce los costos que la controversia podría tener para el Ejecutivo. De hecho, en el entorno presidencial reconocen que Kast está consciente del impacto que la crisis puede generar en su popularidad.
Sin embargo, explican que su postura responde también a una preocupación de más largo plazo: evitar que las presiones políticas terminen condicionando la permanencia de sus ministros durante los próximos tres años de administración.
De acuerdo con sus asesores, el mandatario considera que, si hoy cede ante las exigencias para remover a Rabat, mañana podría verse obligado a hacerlo "cada dos meses", sentando un precedente que busca evitar.
En sus conversaciones con parlamentarios, Kast también ha destacado que Rabat ha realizado una "gran labor" al frente de Justicia y ha recordado que el Ejecutivo ya reconoció el error cometido con la firma de los decretos que rebajaron las condenas.
La postura presidencial se mantiene pese a que desde la oposición han señalado que el ministro dejó de ser un "interlocutor válido". Frente a esas presiones, los asesores de Kast aseguran que el Presidente "no va a ceder a chantajes".
Agenda europea
La defensa de Rabat coincide con una nueva etapa de la agenda internacional del jefe de Estado. Este martes, a las 14:00 (hora en Italia), Kast arribó a Roma, acompañado de la Primera Dama, Pía Adriasola, y una comitiva integrada por los ministros Francisco Pérez Mackenna y José García Ruminot; los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados, Paulina Núñez y Jorge Alessandri, respectivamente; y la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich.
La agenda contempla una reunión con la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, en el Palacio Chigi, donde se espera que ambas autoridades aborden oportunidades de cooperación bilateral.
Se trata del cuarto encuentro entre ambos líderes, luego de las reuniones sostenidas en 2016, 2024 y febrero de este año, cuando Kast ya había sido electo Presidente.
Posteriormente, a las 17:30 horas locales, el mandatario se trasladará hasta el Palacio del Quirinal para reunirse con el Presidente italiano, Sergio Mattarella.
La visita continuará el miércoles con una audiencia con el Papa León XIV en el Vaticano, a la que Kast asistirá acompañado de la Primera Dama. También tiene previsto reunirse con el arzobispo Paul Richard Gallagher y realizar visitas a la Patrona de Chile y a la Basílica de San Pedro.